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Miércoles, 12 Noviembre 2014 00:00

La batalla de Santiago (1962)

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Chile e Italia se enfrentaron en el estadio Nacional el sábado 2 de junio de 1962, en uno de los partidos más famosos y vergonzosos de la historia. Conocido, de hecho, como "La batalla de Santiago".

En los días previos a la Copa del Mundo, el diario La Nazione, de Florencia, envió a Chile al reportero Corrado Pizzinelli, un trotamundos que luego cubriría, entre otras cosas, la guerra de Vietnam. Junto con él, llegaba al país Antonio Ghirelli, corresponsal del diario milanés El Corriere Della Sera. Ambos hicieron su trabajo: contar cómo se vivía en Chile en esos años.

Y se vivía mal, obviamente. El subdesarrollo de Sudamérica y las enormes diferencias sociales que aún existen quedaron refrendadas en estupendas crónicas costumbristas que hablaban de poblaciones miserables, de miseria extrema, de problemas cotidianos que afectaban a los turistas, de prostitución.

También es cierto que Chile había sido afectado por un sismo dos años antes, el terremoto de Valdivia de 1960, conocido también como el Gran Terremoto de Chile.

Su epicentro se localizó en las cercanías de la ciudad de Valdivia, y tuvo una magnitud de 9,5 en la escala sismológica de magnitud, siendo el mayor registrado en la historia de la humanidad. Más de 2000 personas fallecieron y más de 2 millones quedaron damnificadas a causa de este desastre.

"Chile es un símbolo triste de las diferencias humanas y de una vida afectada por todos los males", dijo, entre otras cosas, Pizzinelli.

Sus artículos fueron enviados a Santiago por la embajada chilena en Roma, el gobierno los traspasó a los medios locales, y desde ahí en adelante una bola de nieve alimentada por el viejo "error de desdeñar la verdad cruda y aceptar sólo el halago adulador", en palabras de Joaquín Edwards Bello, generó una apocalíptica reacción nacionalista y patriotera que tenía un solo fin: "Poner a los italianos en su sitio".

Campañas de radio y prensa llamando a "responder el insulto y el agravio extranjero" hicieron que el partido se jugara encima de un polvorín.

La delegación italiana intentó palabras conciliadoras en las conferencias de prensa previas, depositó flores en las tumbas de los héroes chilenos, salió a la cancha con flores en sus manos, pero recibió de vuelta sólo desprecio.

Literalmente: los ramos de flores entregados al público el día del partido fueron devueltos a los jugadores entre salivazos, monedas y lanzamiento de frutas.

Ya en la cancha, el resumen del partido es simple: arbitraje muy favorable al local, golpes, puñetazos y patadas desde el primer instante, interrupciones permanentes (de los primeros 20 minutos apenas hubo cuatro de juego efectivo), dos italianos expulsados (y ningún chileno pese a que pegaron tanto o más), carabineros en la cancha, patadas a la altura del hombro, y triunfo final para los rojos por 2 a 0, ambos goles en el segundo tiempo cuando el rival jugaba con ocho.

El arbitro fue el inglés Kenneth George Aston, ex-oficial de la Indian Army y quien luego sería jefe del Comité de Arbitros de la FIFA e inventor -según él influido por el partido en cuestión- del sistema de las tarjetas amarilla y roja, que empezaron a usarse en el Mundial del '70. Hasta el día de hoy es acusado de beneficiar a Chile para asegurar el éxito económico del torneo debido a que los estadios sólo se llenaron cuando jugó el local.

Extrañamente, Aston también había dirigido el partido anterior de Chile, ante Suiza, con triunfo de los locales por 3 a 1.

Para la prensa italiana (y la mayoría de la neutral) fue el robo más descarado de la historia de los mundiales. Para la prensa chilena una hazaña sin parangón y el justo pago para los italianos "fascistas, mafiosos, maníacos sexuales y drogadictos", como dijo en los días previos Las Últimas Noticias.

Cuando semanas después la cinta del partido fue exhibida por la BBC, el presentador David Coleman sólo señaló: "Buenas noches, el juego que usted está a punto de ver es, posiblemente, la más estúpida, horrible, repugnante y vergonzosa exhibición de fútbol de la historia".

 

 

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